Landscapes from the wild side

Encuentro y equilibrio.

Qué contar y cómo son dudas con las que el artista aprende a convivir. En qué proporción se deben conjugar lenguaje y narración, técnica y concepto, supone un problema constante para el creativo.

Rubén Martín de Lucas con una elegancia natural encuentra la relación de perfecto equilibrio entre estos factores, siendo precisamente este concepto de encuentro entre binomios el que define su personalidad tanto artística como humana.

La obra de Rubén tiene lo que todos los artistas buscamos en mayor o menor medida, una relación consciente de entendimiento con nuestro mundo y con nuestro momento. Digno heredero de las vanguardias pero amante de la figuración y la pintura clásica, su obra está íntimamente ligada a este siglo. Los latidos de su corazón creativo van dedicados con la misma intensidad a la tradición y la contemporaneidad, a Basquiat, Sorolla, Chillida o Velázquez. El pintor madrileño se expresa con una sinceridad inusual en estos tiempos, hablándonos de su verdad.

El lenguaje pictórico de su pintura propicia un diálogo estético fresco y sugerente entre la obra y el espectador. Aunque aparentemente figurativo, encierra un hondo conocimiento sobre la concepción del sistema desde un punto de partida puramente abstracto. Detalles estéticos cargados de poesía y ejecutados con la seguridad de un gran pintor, vibran por simpatía con el diseño más actual. Esto nos revela la personalidad multidisciplinar del creativo, pintor, grafitero, diseñador y fotógrafo.

Sensible e inteligente, en su obra no falta ni sobra nada, divertido pero no azaroso, apasionado pero con envidiable control. Rubén encuentra el equilibrio.

Antonio Barahona